lunes, 18 de mayo de 2009

Adios don Mario


EN EL BAR, arrellanado y lujurioso de El lado oscuro del Corazón, don Mario Benedetti nos miró a todos quienes lo vimos desde este lado del celuloide, guiñándonos el ojo cómplice de su poesía.

Se fue a los 88, después de acompañarnos por décadas, de ayudarnos a decir esas cosas que a veces nos cuestan, con esa, su palabra, que nada me cuesta reconocer como amorosa.

Vive ahora la inmortalidad del recuerdo, algo atemperada su nostalgia, claro está; pero vivo, despierto.

Rescato éste, al cual Serrat pusiera música en
El sur también existe, junto a aquella "mujer desnuda y en lo oscuro" tan deleitable, tan poderosa, que "desbarata por una vez la muerte".

Chao Don Mario, nos veremos en el envés de tus poemas. Ya te sabrán mis hijas de memoria.

Defensa de la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

2 comentarios:

Carolina Lozano dijo...

que bello homenaje...nadie más que él se merece algo así...

Anónimo dijo...

Carlos, Este es mi poema preferido de Benedetti.
Gracias por recordarmelo.
Un abrazo fuerte y sigue escribiendo!!!!


Odalis Valdivieso