CUARTA VERSION DE UNA MISMA HISTORIA

No es que no haya progresos, por el contrario. La cuarta versión de este blog ya me lleva a contar su breve historia. Al principio era un espacio de notas personales, a modo de bitácora. después fue un espacio para el diálogo político con los estudiantes de Venezuela, sean o no mis alumnos. En su tercera versión, comenzó a hablarle al país, especialmente a su clase política, sobre la necesidad de cambiar el modo de hacer las cosas, para fortalecer la democracia. Esta cuarta versión refunde las anteriores, pero con una cosa más: el futuro. Ahora hablaremos de un proyecto de cambio. Ahora será cuando más hablaremos.

domingo 11 de marzo de 2012

Algo estamos tramando

Mesa de educación en el EOS Venezuela (Foto del portal de Sinergia)
ALGUNOS AÑOS MÁS TARDE, quizás recordemos la semana del 5 al 10 de marzo de 2012 como la semana del futuro, por toda la carga de esperanza que representa lo que a lo largo de ella se dijo, en el Encuentro de Organizaciones Sociales que organizó la UCAB junto al Centro Gumilla, Fe y Alegría, Cesap, y Sinergia y que reunió más de 500 organizaciones sociales tanto en el campus de Montalbán como en las sedes regionales y por vía de las redes sociales.

En varias oportunidades le comenté al rector mi entusiasmo por la iniciativa, por lo que consideraba podía convertirse en el primer evento de la democracia deliberativa en Venezuela, y no se trata de algo dicho ex profeso, pues si bien una democracia deliberativa es participativa, lo que la distingue es la capacidad de discutir y ponerse de acuerdo –deliberar – para programar decisiones (elecciones) y acciones (políticas públicas). Se puede participar en una democracia y corporativizarla, se puede participar y privatizar el espacio público, pero no se puede deliberar eficazmente si no se tiene un ethos ciudadano. Podríamos poner más condiciones y decir que no se es ciudadano realmente sino en una república, que no hay repúblicas verdaderas más que las democráticas y que la democracia tiene un abanico de definiciones que pueden ir desde la democracia delegativa hasta la democracia directa pasando por supuesto, por la democracia liberal, ilustrada, burguesa, occidental, etc.

Pues bien, pese a que se pudiera decir que el dispositivo del evento privilegió la exposición de los expertos antes que la deliberación de las organizaciones, sí se puso en común el diagnóstico y una pequeña agenda que se aprecia en el documento de conclusiones, con lo cual hay un resultado que resulta en avance para lo que se aspira: que las organizaciones sociales incrementen su poder aumentando las convicciones de la gente, sumando voluntades a sus causas, para contribuir a la formulación de un consenso social que permita fortalecer la democracia. Es lo que entiendo, quiso decir Virtuoso cuando dijo: "ahora hay que tejer redes", por lo cual, veremos eventos de esta naturaleza más a menudo, en la geografía, en el ciberespacio o en ambos.

Es una gran oportunidad… Un consenso social. ¿Cuándo fue el último que tuvimos? ¿El Encuentro de la Sociedad Civil hace 20 años en la UCAB? ¿El acuerdo social contra la pobreza? Recuerdo que en la presentación del libro del Acuerdo Social para la Superación de la Pobreza (IIES-UCAB) dice: “El consenso social no surge de la tragedia, del evento extracotidiano que impacta las conciencias. El consenso social que necesita Venezuela hay que construirlo y nuestro aporte consiste en producir contenido que creemos puede ser compartido por vastos sectores del país”; no dice “producir contenido en forma compartida” y allí es donde creo que estuvo la falla de diseño de la convocatoria.

Pero mirando hacia atrás, no recuerdo un consenso social: ni siquiera el pacto de Punto Fijo, fundacional de la democracia representativa, era un consenso social, ni siquiera la declaración de independencia de 1811 nace de un consenso social. Puede ser que hubiera consensos sociales no tan amplios, cooptados por las organizaciones políticas, en el pasado, incluso podría decirse que hubo un consenso institucional ampliado en torno a la descentralización como parte de la reforma del estado, pero eso no es propiamente un consenso social. En mi opinión, un consenso social es una agregación de voluntades en torno a una idea-fuerza, capaz de impulsar a los individuos a organizarse y a modular todas las instancias, para la concreción de esta idea: el fin del Apartheid surafricano, la igual de derechos civiles y políticos para las minorías raciales en Estados Unidos, la Revolución de terciopelo o la primavera árabe, parecen ser ejemplos de lo que digo. Y es que no todas las revoluciones pueden ser impuestas por vanguardias esclarecidas, apelando al determinismo histórico, como en la Rusia de octubre de 1917 o en la Cuba de 1959: también las hay que nacen del consenso.

He venido pensando que en la formulación del proyecto nacional, estos años, de 1999 a la fecha, constituyen una inflexión, una prueba ácida para las instituciones de lo que Carrera Damas llama República Liberal Democrática (1958-1998), pero haciendo buena su teoría, yo sostengo que la fase siguiente de la construcción de la modernidad propia en Venezuela es la democratización de la sociedad civil. Con eso en mente comenté la ponencia de Raisa Uribarri en la mesa de comunicaciones para el cambio del EOS, dije:

a.    Hay que propiciar la democratización a lo interno del sector, al igual que en las relaciones con los otros sectores.  Practicar y promover la democracia deliberativa, la construcción de consensos, la sistematización de los aprendizajes sociales y el empoderamiento de actores.  Producir comunicaciones centradas más en las prácticas deliberativas, dialógicas que en los discursos, más en el proceso de construcción que en el acontecimiento, más en el proyecto enrumbado al futuro que en el presente que consagra un destino. Abandonar la retórica que aspira un interlocutor universal y construir un léxico común, que posibilite el sentido común. Para democratizar la sociedad civil venezolana por la vía de la democracia deliberativa, es bueno aprender de las “revoluciones autorreguladas”, y combinar partidos y movimientos. Las experiencias marcadoras de Solidaridad en Polonia, el ascenso del Partido Verde alemán, entre otras, son ilustrativas de la capacidad de transformación política de la combinación de organizaciones del sistema política con organizaciones de la sociedad civil, nucleadas en torno a proyectos con fuerte contenido ideológico, el cual se formula como eje aglutinante de la proyectividad política en el espacio público. Partidos y movimientos formulan ejes transversales para la democratización de la sociedad civil y para la formulación de consensos con sentido histórico, como el obtenido en el país en los períodos 1945-48, y 1958-1999, en torno a la idea de modernización. 

Sobre el alcance de la combinación partidos-movimientos, Cohen y Arato señalan: 
Primero, la yuxtaposición de la sociedad contra el Estado indica no sólo líneas de lucha sino también de desplazamiento respecto al objetivo de la democratización de todo el sistema social a la sociedad fuera de las instituciones estatales propiamente dichas. Así, aunque el concepto implica ciertamente un retroceso en las formas de penetración administrativas del Estado en varias dimensiones de la vida social, desde el principio tiene dentro de sí la idea de la autolimitación: no se desafiará el papel predominante del partido en la esfera del Estado (aunque ésta se esté reduciendo). Segundo, el concepto también indica que el agente o sujeto de la transformación debe ser una sociedad independiente o más bien, una sociedad que se autoorganiza y cuyo objetivo no es la revolución social sino una reforma estructural, obtenida como resultado de una presión organizada desde abajo. Estos dos aspectos se unen en el término “revolución autolimitada” acuñado por Jacek Kuron en el período del sindicato Solidaridad (Cohen y Arato, Sociedad civil y teoría política, 2000: 55.)
b.    En las agendas políticas de las organizaciones sociales, se debe hacer énfasis en la política transformativa antes que en la normativa, en la proyectividad que incorpora a la participación y en la capacidad de transformar inteligencia social en capital político, para luego entonces generar las alianzas que permitan incidir en las políticas públicas, generando proyectos desde y para la gente. Mucho de esto se puede hacer a título institucional, mucho también se puede hacer en redes de sujetos empoderados, para organizar una democracia que en el decir de Mangabeira acorte la distancia entre ciudadanos y profetas, así como la que hay entre aficionados y ciudadanos, pues:
La política democrática no es sólo una práctica entre muchas: es la contraparte, en la vida política, de la cooperación en pos de la innovación. Se convierte en la actividad que revela de una manera más plena y que destaca la manera más efectiva nuestro poder de comprometernos y de trascender, de un modo simultáneo, negándole al orden establecido la última palabra y reservándola para nosotros (Roberto Mangabeira, El despertar del individuo, 2009: 248)
¿Podemos construir un consenso social de cara al 07 de octubre? Quiero creer que sí: un consenso que nos enrumbe nuevamente como sociedad, que nos haga recuperarnos de tanta prodigalidad de tiempo y de dinero, de fuerzas y de vidas. Podemos comenzar dándole divulgación a este encuentro, podemos consolidar redes de deliberación y darles visibilidad en el espacio público. Podemos plantearnos que la cooptación no es una opción democrática, que hay que respetar las identidades y los proyectos, y fortalecerlas a lo interno de los bloques. Podemos articular una agenda consensuada de las organizaciones sociales, vinculándola con la agenda de las organizaciones políticas, para darle organicidad al cambio político, en la perspectiva de los comicios que vienen: las elecciones presidenciales, de gobernadores y consejos legislativos, y de alcaldes, concejales y juntas parroquiales, con todo lo cual se producirá una renovación casi completa de dos poderes públicos en todos los niveles del estado. Se requerirá un diálogo trascendente entre sociedad civil, sociedad política y actores económicos para que la construcción de este consenso abra las puertas que nos conducen al futuro. Apostamos a ello.

Había querido comentar también lo de Palabras para Venezuela, pero ya se me hace muy larga la nota. Recomiendo la que hizo mi querida amiga Elibeth Eduardo en su blog http://mujerdepalabra.blogspot.com/

miércoles 2 de noviembre de 2011

Al inicio del viaje


Queridos (ahora sí!) colegas:
Celebramos el logro de llegar a una meta, intactos, más grandes y llenos de entusiasmo, para asumir con valentía los retos de la vida profesional. No es poca cosa esta bella etapa que comienza: son la viva estampa del futuro volviéndose presente y así es como espero recordarlos, subiendo las escaleras hasta el presidium, cuidando no enredarse en la toga, avanzando con una gran sonrisa a recibir el título, o al final del protocolo, lanzando birrete al aire, con un grito que los reafirma, en su juventud.

Una y otra vez volverán a este momento en sus horas caídas, porque las habrá: horas de pesadumbre y acaso de desesperanza, de cansancio en medio de la lucha. Construir un sentido común por parte de una gente nada común luce como despropósito, pero es nuestro trabajo; nos toca como intelectuales que somos, comprometidos con una idea poderosa, revolucionaria: que podamos ponernos en los zapatos de otro, para intentar contar con sus palabras lo que de ellos entendemos, pero intentando también que nos entiendan, en un decir que es hacer, un decir para el hacer.

Los pasos que ahora dan hacia su destino, sólo Dios sabe realmente a dónde los conducirán, confiamos en que nuestros planes concuerden con los que él tiene para nosotros y que con nuestro trabajo hecho con vida, podamos servirle para realizarlos. Tenemos entonces un compromiso con la gente, con Dios, pero también con el futuro. Así como hoy son ustedes futuro que se hace presente, así también ustedes entregarán el testigo, llegado el momento: estarán en los asientos de atrás del aula magna y recibirán el aplauso de quienes agradecerán su compromiso, como lo han hecho ustedes, al final de la carrera y al comienzo de la profesión. Y es que ahora somos colegas en los sentidos que se encierran en la palabra profesional, la cual viene de profesar, esto es: dar cuenta de la fe; y dicho sea de paso, profesor es el que profesa.

Perdonen la prosa vacilante, pero estoy seguro que la poesía lo dice mejor. Los dejo con una que, espero, los acompañe en el recuerdo que a bien tengan de conservar de este colega.
Con mi mejor abrazo y mi agradecimiento por el honor de haber compartido.

ÍTACA
CUANDO EMPRENDAS EL VIAJE HACIA ÍTACA, ruega que sea largo el camino, lleno de aventuras lleno de experiencias. A los Lestrigones, a los Cíclopes o al fiero Poseidón, nunca temas. No encontrarás tales seres en el camino si se mantiene eleva do tu pensamiento
y es exquisita la emoción que te toca el espíritu y el cuerpo. Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes, ni al fiero Poseidón has de encontrar, si no los llevas dentro de tu corazón, si no los pone ante ti tu corazón. 

Ruega que sea largo el camino. Que muchas sean las mañanas de verano en que —¡con qué placer, con qué alegría!— entres en puertos antes nunca vistos. Detente en los mercados fenicios para comprar finas mercancías, madreperla y coral, ámbar y ébano y voluptuosos perfumes de todo tipo, tantos perfumes voluptuosos como puedas. Ve a muchas ciudades egipcias para que aprendas y aprendas de los sabios.

Siempre en la mente has de tener a ÍTACA. Llegar allá es tu destino. Pero no apresures el viaje. Es mejor que dure muchos años y que ya viejo llegues a la isla, rico de todo lo que hayas ganado en el camino, sin esperar que Ítaca te dé riquezas.

ÍTACA te ha dado el bello viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. No tiene otras cosas que darte ya. | | Y si la encuentras pobre, ÍTACA no te ha engaña do. Sabio como te has vuelto, con tantas experiencias, h a b r á s comprendido lo que significan las  Í T A C A S .

Konstantinos P KAVÁFIS (Alejandría, Egipto  1863– 1933)

lunes 27 de junio de 2011

Sentirse periodista

UNA AMIGA Y COLEGA me afirmaba esta mañana, muy temprano, que ella no se sentía periodista. Comentario curioso, hoy, cuando la celebración del día del periodista nos lleva a congregarnos en la reflexión sobre el oficio. Ella tiene la virtud de hacerme pensar de manera compleja, que es como se debe pensar, permitiéndome vivir en carne propia lo que yo le digo a mis alumnos: nosotros somos constructores de sentido común y podemos hacer uno bueno, lleno de buenas razones –prácticas, intelectuales o morales- o podemos llenarlo de estereotipos, despachando buenas oportunidades a fuerza de rutinas y quincenas.

Así, comencé a revisar esa noción. “Sentirse periodista” suena a palparse, autoauscultarse, diagnosticarse, para sentirse en cuanto sensación y sentido. Tampoco es un secreto que yo le digo a mis alumnos que concuerdo con Humanes y con Delia Crovi Drueta, al decir que el periodista es una forma del intelectual orgánico gramsciano, que ya no se debe únicamente y en forma militante a las ideas de la clase trabajadora, sino al interés público de la audiencia ciudadana. Cuando decimos que el periodista ejerce y reivindica la libertad de expresión, no lo hacemos por decir que los tirios defienden las libertades democráticas y los troyanos no, que por limitada la especie a la polarización hasta luce interesada. El periodista es un intelectual, y cumple para la opinión pública democrática la misión de procurar los consensos, para lo cual, su trabajo es darle los mejores argumentos al ciudadano para las decisiones que toma en su vida cívica. Se trata de un compromiso con un conjunto de valores y de actuar en consecuencia denunciando aquello que deshumaniza a los hombres, fomentando lo que amalgama sociedades inteligentes, recordándonos constantemente que libertad es responsabilidad. 

Habrá quien diga, al calor de la coyuntura, que defender la democracia burguesa es militar en el bando contrarrevolucionario. Habrá quien diga, por otra parte, que una verdadera revolución se instala en el futuro con verdades deliberadas, no reveladas por la nomenklatura. Y habrá quien sostenga que lo que finalmente nos sustrae de tan prolongada diatriba es la posibilidad de construir un orden civilizatorio diferente, con base en el conocimiento compartido, construido en comunidad. No faltará quien sostenga que las comunidades del entorno digital suponen una forma de privatización del espacio público, por cuanto comunidad es un ámbito intermedio entre el “todos y cada uno” de la ley. Y reseñando, contrastando y mostrando a las audiencias, está el periodista, independientemente de que milite o crea en alguna de estas posturas, pues a la posibilidad de que todas sean conocidas es que debe su oficio: a denunciar las miserias del pensamiento único, a combatir la censura como razón de estado o a la autocensura como ruptura unilateral del compromiso de la prensa, así se trate de una estrategia de supervivencia. 

La política de “matar al mensajero” es un ejercicio de la barbarie, pero el sacrificar la corrección de los procesos en nombre de la eficacia de los resultados es fascismo. Con ambos convivimos cotidianamente y ambos tendrían que ser denunciados por nosotros, los periodistas. A nosotros nos toca la tarea de ser difíciles de convencer, de ser muy críticos y de no hacer concesiones, buscando la verdad. Y eso se los digo también a mis alumnos: la verdad periodística es una verdad de tipo ético que nace de la solidaridad con las audiencias ciudadanas, del ejercicio imposible de ponernos en los zapatos del otro. Es un ejercicio del sentido muy diferente al que hace el científico, el jurista o el ideólogo. ¿Y vale la pena? Yo soy de los que creen que sí.

Así me siento hoy: buscando razones para creer más allá de las oscilaciones del biorritmo. A todos aquellos, mis colegas, que entienden la importancia de la libertad de expresión, quiero estrecharlos en un abrazo, acompañándolos en la celebración. Celebrar, sí, porque siempre hay que convocar las cosas buenas, para el camino. Imagen que impresiona proque en otras partes hay barbarie tan o más cruel que la nuestra. México, centroamérica, áfrica. Tomada de: http://realidadbcs.com/2011/05/11/asesinan-a-otro-periodista-hondureno/

sábado 7 de mayo de 2011

Taller de tecnologia de informacion y comunicacion

Como participante de este taller estoy realmente satisfecha al haber tenido la oportunidad de  conocer  una de las herramientas que nos dara la facilidad de manejar la informacion que nesecitamos para trabajar como lideres communitarios de forma organizada, de una manera mas facil y  para el desarrollo de proyectos socio-comunitarios. Ademas de enseñarnos ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo a la hora de comunicarnos de una forma rapida y efectiva.

Muchas Gracias al Prof. Carlos Delgado Flores por la atencion brindada y una felicitacion por su excelente trabajo y dedicacion.

Leonor Runza
Guatire, Sector 12 de Octubre

mi aprendisaje sobre la capacidad y desarrollo que tiene la tecnologia

 la tecnologia  por medio de la computadora y internet podemos odtener muchas  imformaciones y tener mas conocimiento sobre el medio tecnologico , reconocer todas sus redes  y comunicacion.
http://portal.educ.ar/debates/eid/informatica/computadora-chica-1.jpg

HABLANDO SE ENTIENDE LA GENTE

El taller de tecnologia dictado por el prof. Carlos a sido muy fructifero para nuestro conocimiento ya que en cuato a mi me hacia falta para ampliar un poco mas la habilidad de la computacion, esperemos que sigan dictando cursos de este tipo ya que son de mucha importanciay ampliar nuestras capacidades, dado a que estamos en una era tecnologica,

ablando se entiende la gente

gracias a Dios porque nos dio la capacidad de comunicarnos y hoy en dia podemos aprender muchas cosas como las aprendidas en el tayer de liderasgo cumunitario que la gobernacion nos dio a trabes de los facilitadores en nombre de todos muchas gracias por esto ciganlo haciendo

el taller

les doy gracias a los de la gobernacion por haberme brindado la oportunida de aprende y de adquiri nuevos conocimientos de conocer nuevos amigos y los profesores les doy las gracias

martes 14 de diciembre de 2010

La embestida del elefante

EN ESTRICTO SENTIDO, no debería habernos tomado por sorpresa el conjunto de leyes en proceso, habilitante incluida, si consideramos que el 26S se rompió el consenso en torno al líder, cosa que a su vez se profundizó el 5D. Digo esto porque no encuentro mejor explicación para el hecho de que Chávez tenga un repunte en su popularidad que no se vio reflejado en intención de voto y que no parece estarlo de cara a los –cada vez más lejanos- comicios de 2012. El chavismo como fenómeno electoral actualmente se encuentra ruralizado, hecho que la sobre-representación en los circuitos no puede corregir: se requiere o bien un reencantamiento de las masas urbanas, o bien hacer caso omiso de la señal de alerta y seguir huyendo hacia delante, como lo viene haciendo el líder máximo desde diciembre de 2007.
El reencantamiento de las masas pasa por hacer borrón y cuenta nueva de 11 años de escasos méritos de gobierno, pobremente camuflajeados en la hojarasca de la propaganda que consagra la culpa ajena para justificar un mal gobierno; es algo difícil de hacer con un presupuesto en donde casi 60% de los aportes vendrán de los impuestos, y donde el barril de petróleo se calcula en 40$ (actualmente el crudo venezolano se exporta en casi 70$) y donde los excedentes sobre ese precio no irán al Banco Central, a integrar el fondo en divisas con el cual soportar el valor de la moneda nacional, sino que se quedarán en las cuentas de Pdvsa, para ser administrados discrecionalmente por el Ejecutivo.
Vamos a tener un año nuevo de pesadilla en lo económico: con una alta inflación, una devaluación ya pre-anunciada, un exorbitante incremento de los impuestos, a lo cual se suma la desinversión privada (huelga de capital lo llama Allan Woods, y díganme ¿quién, en su sano juicio, invierte para perder?). Es de esperarse que se incremente el desempleo, que haya deterioro en el gasto social, que retrocedan los indicadores de calidad de vida y de seguridad ciudadana (igualmente, que el gobierno mejore la construcción de falacias estadísticas para “demostrar” lo bien que va)  y que aunado a la gran cantidad de damnificados que causaron las fuertes lluvias de los últimos 15 días, tenga el gobierno que tomar medidas extraordinarias para atender todos los flancos abiertos.
Sabemos, además, que el régimen gobierna desde 2005 con una variedad del estado de excepción que se lo brindó el tener una Asamblea Nacional completamente controlada: la constituyente perpetua, pero que de cara a 2011 y a 2012 y para imponer el socialismo, ensayará dos variantes: el tumulto y el estado de conmoción interior, o lo que es lo mismo: pagarse y darse el vuelto. Para poder consolidar el control totalitario, se requiere la combinación de dos ingredientes básicos: poder absoluto y control de la información, lo segundo incluso más que lo primero. De allí que la reforma a la Ley Orgánica de Telecomunicaciones y la Reforma a la Ley de Responsabilidad en Radio y Televisión sean la fuerza motriz de esta embestida, porque constituyen el control de daños en un año que por primera vez en mucho tiempo, no es electoral. Necesita controlar la información para poder decir que toma estas medidas en nombre de la necesidad que han traído las lluvias y para poder justificarse frente a su clientela, amen de para invisibilizar cualquier rasgo de disidencia dentro del chavismo, forjándolo al modo clásico: con yunque y martillo.
Hacemos de tripas corazón y agrupamos los esfuerzos de la denuncia y la discusión pública para abordar cada ley de las aprobadas en lo que afectan la democracia de nuestra República, a sabiendas de que el elefante se lleva todo lo que puede en su embestida, y a sabiendas, además de que las decisiones que esta Asamblea Nacional toma, una vez realizada la elección, amén de violatorias de la voluntad soberana del elector, son cuando menos írritas, pues hay una norma tácita del juego democrático que demanda el cese de las actividades del legislativo a favor del nuevo parlamento o por lo menos la gestión de una agenda acordada entre las partes. Desde luego, nadie da lo que no tiene, y correr a aprobar leyes por mampuesto también parece ilustrar la ruptura del consenso.
Nos opondremos a la violación de la voluntad del elector que con una participación del 75% votó –un 52%- por incorporar a la oposición en el legislativo, para abrir el sistema de contrapesos a la vocación autoritaria del régimen. Denunciaremos el irrespeto a la República que hacen los mandones cada vez que ejercen mancillando la soberanía. Llegará el 5 de enero y trabajaremos para construir un espacio para la deliberación pública que dé poder al pueblo sin necesidad de que éste tenga que ponerse una franelita roja, porque así como el tumulto se opone al pueblo en el estado de excepción, así también el pueblo se opone al tumulto en el ejercicio de la democracia, con más razón cuando el tumulto que dicen convocar no es más que una corporación hecha a la medida conforme a sus necesidades. ¿Y así esperan que el mundo les crea cuando dicen que fascistas son los otros?
Llegará el 5 de enero y el nuevo parlamento tendrá el deber de establecer redes de deliberación con los electores, si quiere ganar la legitimidad perdida durante décadas. Deberá recuperar la función contralora del Legislativo y deberá asumir con valentía la confrontación con el Ejecutivo, dándole instrucción al pueblo de cómo ser cada vez más democrático, predicando con el ejemplo, fomentando las buenas prácticas democráticas de los electores racionales sociales (distintos de los electores racionales individuales, también conocidos como clientelares) convocando los mecanismos de consulta popular cada vez que sea necesario. Y a aquellos que en el futuro próximo digan que se trata de la intención de la contrarrevolución de sabotear, les recordaremos que la política en democracia implica un sistema de medios y fines, donde cada vez que uno sacrifica los medios en función de los fines, por aquello de que “el fin justifica los medios”, ldeja espacio para que el fascismo –nuestro fascismo cotidiano- nos gane la partida, ocupando el espacio entre lo que somos y lo que queremos llegar a ser.
Se han abierto varios frentes temáticos, conforme se reforman las leyes. Sobre la que corresponde a la ley resorte ya todos en red se ha pronunciado, mediante un comunicado que invito a suscribir, como invito a firmar las peticiones pendientes, en acuerdo con la conciencia ciudadana de cada quien.

jueves 25 de noviembre de 2010

A la víspera de un día grande

QUERIDAS ALUMNAS de la 45° Promoción de Periodismo de la UCAB:

Confieso que hoy, cuando me entregaron la placa de reconocimiento en calidad de padrino de la mención, se me mezclaron dos sentimientos, y para expresarlo acudiré a una de las últimas escenas de La lista de Schindler, cuando el empresario, sabedor ya del fin de la guerra, descubre con horror que hubieran podido ser más los anotados en la lista, y se derrumba.

Siento infinito agradecimiento por que hayan pasado por el aula para enseñarme cosas nuevas sobre el modo en que concibo mi profesión. Pero a la vez siento que pude haberles dado más herramientas para la vida profesional. Y ahora que lo escribo, descubro que siempre va a ser así, porque está en nuestra condición humana agradecer y estar insatisfecho, que es  como tener dos temperaturas en el cuerpo al mismo tiempo, y es una sensación incómoda pero a la vez vital, como la tímida audacia de los enamorados.

Tengo días pensando en que “lo perfecto es enemigo de lo bueno”, pero también reconociendo que no vemos lo perfecto de los demás porque buscamos en ellos la idea de lo perfecto que tenemos, cada uno, y es así como nos volvemos perfectamente ciegos. ¿Podremos recuperar la visión? Si no creyera que sí, la verdad, no me tomaría mi oficio en serio, y ya sabemos, con Kapuscinski que “no es para cínicos, este oficio”. Tendremos una visión perfecta desde el corazón y desde la mente, cuando aprendamos a ponernos en los zapatos del otro, y en eso, colegas (¡ahora sí!) tenemos mucho trabajo por delante, recuerden que somos constructores de sentido común, y como nadie da lo que no tiene, nos toca a nosotros tener el propio. Es un ejercicio simple y cotidiano, pero con él se puede ayudar a construir un país. Imagínense un pueblo de gente solidaria, y una solidaridad que nace del conocimiento y el respeto por las razones del otro; ahora piensen qué tienen que decirle a ese pueblo, cómo van a ayudar a construir confianza para que haya verdadera solidaridad.

De ese tamaño es el compromiso que hoy adquieren.

No tengo ninguna duda de que lo honrarán. Para ello, les deseo una larga y fructífera trayectoria profesional, una vida plena de satisfacciones, una voluntad indomable, fuerte y dúctil, para llevar adelante la búsqueda permanente de la verdad, que en su versión periodística, es siempre una verdad de tipo ético ¿recuerdan? Lo vimos en clase.

Un abrazo y mi bendición, siempre.
C.

jueves 12 de agosto de 2010

El que se ríe


ENTONCES TE RIES. El periodista pregunta por qué te ríes de un señor tan serio (¿será por sus decimonónicos bigotes?) que está diciendo cosas tan graves. Respondes con un pequeño catálogo de falacias: petitio principii (“¿esos números de dónde son?” “¿De una encuesta que hizo quién?”). Enlazas con el argumento de la decadencia del canal, lo cual es falacia ad hominem, donde el hombre en realidad es el canal. Luego viene la negación del antecedente (“¿van a compararlo con México? ¿México tiene al ejército en la calle” ¿”Lo comparas con Colombia que tiene un conflicto armado?”) y de paso incorporas en una digresión el tema de los falsos positivos y el de las fosas comunes, mostrándonos un ejemplo de falacia non sequitur… de veras que eres exquisito.
Eso, falacias, es lo que empleas para explicar por qué te mueres de la risa ante las declaraciones de Roberto Briceño-León, a propósito de la altísima tasa de asesinatos en el país. Pero finalmente te pones serio y explicas por qué no se puede comparar una situación con las demás, porque “en Venezuela se está haciendo un esfuerzo grandísimo a nivel social y eso va a tener… la respuesta no es inmediata, pero por supuesto que no, sería absurdo creerlo, a menos que queramos exterminar a nuestro pueblo, a nuestra gente que viene envenenada por años de una cultura consumista, de una cultura capitalista que reivindica la bebida, el dinero para aparentar, el tener objetos, el tener cosas, a las poblaciones más pobres; aquí hay un cambio cultural que hay que hacer y un cambio social que hay que hacer, y hacer el tipo de comparaciones que acabamos de escuchar no causa sino risa. A la pornografía periodística se le suma el ridículo.” (Las negritas, por supuesto, son mías)
No es la primera vez que un funcionario público evade una pregunta comprometedora a punta de falacias, no será la última, sospecho. En realidad, tu argumento más coherente y más congruente con las políticas de estado de esta administración fue la risa: la misma risa que invoca tu jefe cuando llama trogloditas a los curas, o analfabetas a los intelectuales: la risa sardónica de quien requiere aliados emocionales, que también sean vasallos incondicionales, sobre todo cuando las cosas no van del todo bien.
Es gracioso que repitas la fórmula del entrenado vocero ¿necesitas congraciarte con él? ¿Era necesario versionarte como un mini-mi? ¿A partir de la entrevista en Santa Marta, se multiplicarán las réplicas para diluir el daño de imagen que representa esta agudización de las contradicciones internas, y este desmontaje de las razones ideológicas? ¿Ya sabes quién está jugando las fichas en el juego geopolítico? ¿Correr hacia adelante es la mejor opción?

Como faltan 44 días para las elecciones parlamentarias, como el tema de la comida ya tiene casi tres meses en el tapete, como la gaffe con Colombia tiene implicaciones rudas para el primer anillo de poder y como la legitimidad de actuación del régimen está basada en la popularidad del líder porque éste personifica la soberanía popular, es comprensible que si un canal internacional de noticias divulga el reportaje ampliamente censurado en el país (ni Globovisión que es bien lanzada se atrevió a pasarlo, pese a que el asunto es un “secreto a voces”) y convoca a expertos a analizarlo, a la luz de las dos violencias, la delictiva y la política (¿o será que son una misma?), te invite a ti. Pero entonces tú te ríes, después de haber despachado la boutade (porque debe ser en broma, ¿no?) de catalogar el reportaje como pornografía periodística. ¡Válgame Dios! ¡Otro concepto abstruso! ¿No era suficiente con el Socialismo el siglo XXI? ¿No era suficiente con decir que te parecía obsceno? ¡Ahora correrá la tinta! ¡Moralina en abundancia para todos, a ver si con este tema logramos que dejen de mirar! Te deseo suerte.
Alfredo Yánez Mondragón (@incisos en Twitter) escribe un texto que, aunque escrito al calor del recién acuñado concepto, no deja de darnos luces sobre lo que no dice la risa y la falacia. Lo recomiendo: http://www.infociudadano.com/2010/08/12/pornografia-barata-46/